21.10.2011, Por Redacción eDarling España
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Envidia y celos ¿Cómo evitarlos?

Todos hemos sentido alguna vez envidia y celos a lo largo de nuestras vidas, es un sentimiento universal. Desde muy temprana edad, por ejemplo el niño siente envidia del nacimiento de su nuevo hermano, viendo amenazada su posición exclusiva en la familia. Durante la adolescencia, la rivalidad entre amigas y más tarde en una relación, cuando su pareja siente afinidad con otras personas que no es usted. ¡Qué no cunda el pánico!

 

La envidia y los celosA veces este comportamiento puede desencadenar en una ruptura o hacer imposible la convivencia. Es una sensación que está estrechamente ligada con el amor y cariño a otra persona por temor a perderla. Es sano sentirlo, pero cuando se convierte en algo obsesivo es cuando debemos plantearnos si es realmente saludable para nosotros.

 

Le damos una serie de consejos para saber lidiar con este tipo de situaciones y que no le puedan sus celos.

 

 

 

¿Los celos y la envidia son buenos?

En los siete pecados capitales la envidia es definida como el momento en el que se resienten las cualidades, bienes o logros de otro porque reducen nuestra autoestima. No sea envidioso si su pareja está hablando con alguien del sexo opuesto ¡no es el fin del mundo!

El miedo a perder a esa persona especial, nos hace sentir de esa manera ¿Debemos aceptar la envidia y los celos como una consecuencia natural del amor? Las opiniones difieren. Por un lado, sentir envidia de otras personas que están al lado de su pareja, es normal, porque es síntoma de amor y de que no quiere perder a esa persona tan especial. Sin embargo, puede resultar dañino para la convivencia. Puede significar que no depositamos la suficiente confianza en el otro, nuestras dudas, hacen tambalear la relación y se convierten en un calvario.

 

No proyecte sus miedos y considere a la otra persona como un rival. Pero realmente se produce por la inseguridad en nosotros mismos, la desesperación y la falta de autoestima. Es una etapa más de la relación, todos hemos pasado por esto.

 

¿Cuándo los celos pueden dañar la relación?

Signos esporádicos de celos y envidia, pueden ser normales, siempre que sean ocasionales y no se conviertan en una rutina. Hasta puede ser halagador para su pareja que sienta un poco de envidia, ya que le está transmitiendo que a usted le importa. En cambio, si se convierte en algo obsesivo y siente miedo de verdad, es cuando debería parar, ya que puede ser una gran carga emocional salpicada de estrés y de temor. Resultado: sufrimiento y malestar, y el objetivo del amor es todo lo contrario, así que revise que está haciendo mal, porque se debería sentir feliz.

 

La persona envidiosa vive en un temor y sufrimiento constante. Tarde o temprano le pasará factura, así que relájese, el amor está para vivirlo y gozarlo, no para sufrirlo. Según el psiquiatra Saúl Salischiker1 “Cuando una persona se obsesiona y deja de vivir por estar pendiente de la vida de otra, siente un cierto agobio por los triunfos del otro…Aparte de mostrar signos graves de inferioridad, muestra que existe una dificultad en la relación”.

¿No será de los que lee los emails y los mensajes de su pareja? ¿Controla con quién sale y habla por teléfono en cada momento? Si la respuesta es sí, debe saber que debería parar. Hay que respetar la privacidad de la pareja y es una falta de consideración por su parte. Empiece a confiar en el otro, no ponga en tela de juicio todo lo que hace y si de verdad piensa que le está engañando, dígaselo abiertamente, no se ande con rodeos. Así matará dos pájaros de un tiro: descubrirá la verdad y su obsesión desaparecerá.

 

Malas experiencias en el pasado

Tal vez ya haya experimentado en sus relaciones anteriores la infidelidad, pero no tiene que ser un trauma o un estigma en su vida. No todo el mundo le va a hacer lo mismo, hay que confiar en la nueva pareja y no estar al acecho constantemente de que cometa un error y ver si le pilla con otra persona. No sienta envidia de otras personas que vean a su pareja interesante, mírelo por el lado bueno, ellas también saben sacar su lado bueno. Es un sinvivir y usted lo sabe. ¿Quiere vivir constantemente en tensión? La respuesta es no, así que confíe en el otro.

 

Al final la profecía se cumple…

El temor de la pérdida de su alma gemela es latente. Intenta controlar cada movimiento, cada paso, está provocando que su pareja no se sienta a gusto ni cómodo en su presencia. No le está dando la libertad que se merece. Si cada vez que queda con alguien o con su ex le hace un drama, tal vez se le vayan quitando las ganas de quedar con usted. Corre el riesgo de provocar una situación desagradable. Su temor exagerado y su envidia le van a pasar una mala jugada. Está escribiendo lo inevitable: el final.

 

¿Pero cómo luchar contra la envidia?

 

Así que haga el favor de controlarse, no se comporte como un neurótico y confíe un poco más en su pareja. Pregúntese realmente si sus celos son justificados. Es decir, si son imaginaciones suyas o está sufriendo una falta de autoestima porque la otra persona habla con personas atractivas. Los celos son también sinónimo de abandonar sus propios intereses, en vez de centrarse en su pareja, ¿por qué no se dedica a hacer otras cosas? distráigase quedando con sus amigos, practique algún deporte, céntrese en el trabajo.

Evite pensar las 24 horas en la  persona que habla con su pareja y dígale más a menudo a esa persona especial que le quiere.

 

 
¿Ha pasado por esta situación? ¿Ha tenido un ataque de envidia o de celos por personas que estaban en contacto con su pareja? Déjenos un comentario.

Redacción eDarling
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1Dr. Saúl F. Salischiker Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta.
 

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Comentarios

Sólo he sentido celos una vez, en mi última relación, con quien creí que era el hombre de mi vida. Ahora que, por fin y afortunadamente, estoy en otro punto, creo que tras los celos se esconden muchas carencias y muchas derrotas anticipadas... Fundamentalmente, la de no darnos a nosotros mismos la posibilidad de merecer nuestra mejor vida posible: me duele lo que intuyo en el otro porque en el fondo no lo estoy intuyendo... lo sé (al menos en mi caso fue así); me quedo en ese dolor porque me invento el cuento de que no hay fuera otra persona mejor para mí...; me acostumbro a sufrir desoyendo mis intereses,valores, ideas, necesidades y apetitos más auténticos...; me miento diciéndome que tampoco es tan grave y que,antes o después, todo volverá a estar en orden... Así... hipotecando tu vida, tu corazón, despreciando tu valía personal... puedes terminar olvidando el auténtico nombre de las cosas. Afortunadamente todo quedó atrás; si él hubiera sido ese amor fundamental que yo imaginé no habrían sido necesarias tantas renuncias... tantos matices...tantas pequeñas cesiones...Amor fundamental el que una/-o merece hacia sí misma/-o, lo que incluye el valor para mirarse de frente al fondo de los ojos y aceptar lo que somos,nuestro valor... lo que buscamos en los otros

He acabado con una relación de algo más de cuatro años, pues los últimos seis meses han sido un infierno en cuanto a celos se refieren. Ha visto y encontrado pruebas inexistentes y lo peor de todo, ha dado la vuelta a la historia haciéndome sentir culpable de algo que no he hecho y el que tenía a alguien y ha sido siempre infiel ha sido él. Han sido seis meses traumáticos que no se los deseo de verdad, a nadie.