Ligar

El coqueteo o flirteo son los primeros pasos que anteceden toda relación sentimental. Cuando una persona coquetea, o se decide a ligar con otra, está demostrando interés y simpatía hacia ella. Mediante el coqueteo, se expresa el deseo de conocer mejor al otro.
Además, habitualmente, la fase del coqueteo, de las miradas, es sumamente divertida, y más aún cuando se es correspondido/a, ya que esto mejora mucho la propia autoestima, pues nos sentimos de algún modo importantes para esa persona con la que mantenemos el juego de la seducción.
Un juego de miradas y seducción para ligar
Durante el flirteo, el cuerpo no deja de enviar señales visuales al otro, como sonrisas, contacto visual, intercambio de gestos o movimientos corporales. Podemos decir que el ligoteo, de alguna manera, marca el inicio de la seducción, donde cada uno desarrolla su propia técnica de juego, algunos con las miradas, las palabras, incluso con una simple postura. Hay grandes seductores/as, que flirtean por inercia, otros aprenden a hacerlo con el fin de conseguir una pareja y otras personas, simplemente, dejan de coquetear porque esperan a que ese flirteo les llegue sin hacer esfuerzo alguno.
Sin embargo, puede darse también que, durante el flirteo, una de las dos personas no siga el juego por timidez, o porque simplemente la otra persona no le llama lo suficiente la atención, o no le produce interés alguno como para darle una oportunidad de ir más lejos en ese momento.
El flirteo es un arma de seducción, pero también una herramienta que le servirá para medir su estabilidad y seguridad.
El arte de las señales corporales a la hora de ligar
Es importante aprender a interpretar los movimientos corporales porque el cuerpo está constantemente hablando sin palabras, y eso resulta aún más evidente cuando se trata de ligar. Es lo que se conoce en psicología como la comunicación no verbal.
Hay muchos estudios dedicados, exclusivamente, al análisis del lenguaje corporal donde cada gesto y movimiento se convierten en imprescindibles para comunicarnos con las personas. Muchas personas no tienen dotes de comunicación hablada pero, sin embargo, son capaces de transmitir y expresarse mucho mejor con el lenguaje corporal, o el tono de voz para acercarse más al otro.
Y usted, ¿cómo flirtea?
Cada uno tiene sus propios métodos de flirteo. La mayoría de las veces se utiliza la mirada como herramienta de seducción, porque en el momento en que una persona está mirando a otra, y ésta le responde con una mirada fija, le hace saber que siente interés por ella. Muchas mujeres juegan tocándose el pelo, balanceando una pierna, mirando fijamente, sonriendo; mientras que los hombres juegan más con el contacto visual, las manos y la postura corporal.
El flirteo es un jueguecito que puede desembocar en una futura relación. No necesita ser un experto del mundo de la seducción pero sí conocer un mínimo de principios básicos corporales que le facilitarán la interacción con aquella persona que le gusta. En definitiva, hay que saber ligar, pues en el terreno de la conquista no todo vale; de ello depende que se tenga o no éxito con el objeto de deseo.
