Cristina y Fernando

Son pareja desde el 25 de marzo de 2011

Quisiera contarles nuestra increíble historia de amor. Me había inscrito con ustedes en marzo por seis meses, pues intuía que podía encontrar a mi compañero ideal. Al principio me llegaron muchos perfiles, sobre todo de las islas Canarias, que es de donde yo soy. Contacté con un chico de Gran Canaria que se interesó por mí y tuvimos nuestra primera cita pero no funcionó. Tras este primer intento, volví a probar suerte con un chico de Lanzarote, pero no llegamos a conocernos.

Siempre se dice que a la tercera va la vencida, pues bien, en mi caso se cumplió a rajatabla este dicho popular. De repente, me llegó un mensaje de una persona de Gran Canaria, y me pareció muy interesante. Le pedí la foto y yo le di la mía. Ese fin de semana no estuve en casa y no pude comunicarme, pero el domingo por la tarde tenía un mensaje. Me conecté y le pedí disculpas, y comencé a contarle con toda sinceridad mi vida. Él se emocionó de verdad y empezamos a mandarnos mensajes a través de eDarling y al cabo de unos días recibí un email increíble por parte de él. Su primer correo fue precioso, delicado, hermoso, me llegó hasta el alma y con cada email que mandaba la pasión iba aumentando. A través de estos mensajes nos íbamos conociendo cada día un poco más y fuimos notando que teníamos muchas cosas en común. Nuestros mensajes eran muy respetuosos pero, al mismo tiempo, cariñosos, tiernos, emotivos, graciosos... y poco a poco se fueron haciendo más profundos.

Un día él decidió darme su móvil, pero yo fui muy cauta y le dije que prefería que pasara más tiempo hasta que nos encontramos cara a cara. Le comenté que para mí, las prisas nunca llevan a ninguna parte y que para que una relación funcione, es mejor ir poco a poco, muy despacio. Yo había tenido una mala experiencia con mi matrimonio y con una pareja posterior, no quería equivocarme de nuevo y cometer los mismos errores. Notaba que Fernando era una persona muy seria, tierna, detallista, que se preocupaba por mí. Todas las noches, después de 15 o 16 mensajes me daba las buenas noches y me deseaba dulces sueños, haciéndome sentir protegida. Empezó a llamarme “princesa linda” y sus mensajes eran muy románticos, con un vocabulario exquisito que no tenían nada que envidiar a los grandes poetas románticos. Yo le respondía a sus mensajes con otros, que aunque no contenían ese vocabulario exquisito, tenían mucho sentimiento y también eran preciosos. Poco a poco notábamos los dos que nos estábamos enamorando, que nuestros sentimientos estaban aflorando y que nuestros mensajes nos iban llenando mucho cada día.

Un día le envié un SMS al móvil y me respondió con un mensaje precioso, y decidí llamarle y fue en ese preciso momento cuando escuchamos nuestras voces por primera vez. A ambos nos gustó mucho nuestra primera conversación y quedamos ese día para tomar un helado por Las Canteras. En nuestra primera cita yo le estaba esperando en un centro comercial y al principio me puse nerviosa porque no aparecía, le llamé y él me dijo que me diera la vuelta, él ya me había visto a 700 metros y había intuido que era yo. Cuando me di la vuelta, le dije que él también cruzase para poder reconocerle. De repente le vi a unos pocos metros de distancia y algo pasó, algo sentí porque me envió a través de su mirada y de su sonrisa el mensaje de “tranquilízate”. Fue increíble, pues la gente dice que soy una persona que transmite mucha paz y tranquilidad, pero a mí nunca nadie me la había transmitido hasta ahora. Fernando me transmitió serenidad y en ese momento, me sentí muy relajada, me sonrió y se acercó a mí, nos dimos un beso en ambas mejillas y yo le dije: “¿y el abrazo prometido?" y en ese preciso instante nos abrazamos y algo ocurrió en mi interior porque sentí que Fernando era la persona que estaba buscando. Supe que era él, el hombre de mi vida, él seguía abrazándome y me decía: ”tranquila, no tengas miedo, no te preocupes", ya que veía que estaba totalmente emocionada porque estaba sintiendo que él era mi alma gemela.

Fue tan impresionante e impactante la primera cita que desde entonces no nos hemos separado. Nos abrazamos y sentí que él era el compañero con el que pasaría el resto de mi vida y a él le pasó exactamente lo mismo. Al vernos no hacíamos más que sonreír y abrazarnos, como dos chiquillos que se gustan mucho, y dimos juntos nuestro primer paseo. Pienso que el destino nos unió porque si no me hubiera apuntado a eDarling, esto no hubiera pasado y no hubiera conocido al hombre de mi vida.

Tenemos 50 años y estamos muy ilusionados y enamorados, como si tuviéramos 20 años. Mis hijos y mi familia ya le conocen y están encantados con nuestra historia de amor. Su familia ya me conocen y están muy contentos porque ven muy feliz a Fernando. El amor no sólo se encuentra en las novelas románticas y en las películas, también existe en la realidad, muy cerca de nosotros, a veces no nos damos cuenta de que está y dejamos pasar el destino y otras aparece y nos enamoramos profundamente.

Desde aquí animo a todas esas personas que están buscando a ese ser tan especial, que no se desanimen, que sí existen, no sólo en las películas románticas, sino en la vida diaria y muy cerca de ti muchas veces, lo que ocurre es que no es el momento adecuado o ese chico no es tu príncipe. Yo puedo decir que Fernando ya encontró a su bella dama, a su linda princesa como a él le gusta llamarme y yo a mi príncipe, a mi lindo aventurero. Muchas gracias por todo y desde aquí les animo a que sigan trabajando con su página, pues gracias a ustedes muchas personas han encontrado a su media naranja, a su alma gemela, a su compañero de la vida.

Desde aquí les doy las gracias porque eDarling me ha permitido conocer a mi alma gemela.

Un abrazo.