Relación a distancia

He aquí una historia de amor... a distancia: María y Pedro se conocieron en una fiesta de amigos en común, y, al poco, decidieron empezar una relación. Sin embargo, él estaba sólo de visita en Barcelona, pues vivía en otra ciudad de España, quedándose tan sólo dos semanas, en tanto que ella vivia allí. Sabiéndolo, decidieron pasar cada minuto de esas dos semanas juntos hasta el día en el que Pedro tuvo que regresar a su ciudad.
Sin embargo, fue tiempo suficiente para descubrir que estaban hechos el uno para el otro, y que esta relación era diferente a todas las demás relaciones que habían tenido anteriormente, a pesar de llevar tan poco tiempo juntos. Y es que, realmente, no es necesario estar juntos por muchos años para descubrir que hemos encontrado a nuestra alma gemela.
La perseverancia, garantía de éxito
Pedro y María decidieron seguir luchando por la relación a pesar de que la distancia los separara, sin importar los muchos kilómetros que había entre los dos. Se plantearon que, si todo continuaba bien (es decir, si había disponibilidad de tiempo y dinero), podrían verse cada dos semanas. Evidentemente, de darse cualquier inconveniente que impidiese el encontrarse, podrían mantener el contacto y la relación a través de llamadas teléfonicas, SMS, skype, messenger, etcétera.
A veces el esfuerzo de mantener la relación a distancia pudo ser bastante costoso, tanto a nivel de economía como de horarios y disposición de tiempo, pero sentían que todo valía la pena cada vez que se veían en el aeropuerto o a través de su cámara web. Además, sentían que la separación hacía que cada vez los nuevos encuentros fueran más intensos que los anteriores, que cada día fuera igual o mejor que aquel primer día que se conocieron y enamoraron.
Dos años después, Pedro encontró un trabajo en Barcelona y se mudó allí junto con María, dándole a esta historia un final feliz.
La moraleja de una relación a distancia
La historia de Pedro y María es la representación de muchísimas parejas no sólo en España sino en todo el mundo. Existen parejas que no están dispuestas a rendirse a pesar de sus complicadas circunstancias y siempre esperan que las oportunidades de versen constantemente se mantengan en el tiempo, hasta que sus respectivas situaciones puedan acompasarse mejor. Prueba de que una relación a distancia, si vale la pena, puede sobrellevarse.
Mientras el amor sea lo suficientemente fuerte, ni la distancia ni ningún otro impedimento hará que este se termine. Ésa, y no otra, es la moraleja.





