Caricias

Las caricias son aquellos contactos físicos y demostraciones de cariño que expresan por tanto los sentimientos que tenemos hacia la otra persona. Por eso son muy importantes y no deben faltar en una relación, pues aunque en apariencia pequeños detalles, no sólo fortalecerán el día a día de la pareja sino que difícilmente tendría ésta una buena evolución sin ella. Es más, para muchos, las caricias en una relación son tan necesarias como respirar o comer, y aunque sin caricias una persona sobreviviría, es cierto que su ausencia genera un golpe emocional, y en algunas ocasiones incluso físico.
Diversos estudios sobre el desarrollo cognitivo han puesto de manifiesto cuán vitales resultan las caricias y muestras de cariño en la infancia, para afianzar la seguridad de los pequeños y contribuir al equilibrio de sus emociones y pensamientos racionales. Pues bien, como si de un niño se tratara, la relación precisa también de caricias para asegurar un crecimiento equilibrado y saludable de todas las etapas de la relación. En este sentido, en las relaciones de pareja las caricias se presentan generalmente como una señal y manifestación del amor que se profesa al otro, y usualmente, además, está conectado a la sexualidad de la pareja, luego su trascendencia es fundamental.
¡Todos necesitamos caricias como símbolo de aceptación y reconocimiento!
Siguiendo el hilo anterior, sostenemos pues la vital importancia del hecho de acariciarse. En el ámbito de la pareja nos recuerdan la relevancia que tenemos para el otro, lo que por supuesto nos proporciona grandes dosis de seguridad, al tiempo que siendo recíprocos con el gesto hacemos sentir al otro también imprescindible. Un mundo sin caricias sería demasiado frío, incluso sería inhumano, si partimos de la idea de que todo ser humano precisa de las caricias. Efectivamente, por definición, todo tipo de relación necesita de ellas, pues con ellas se mantiene, además, vivo el amor.
Si aún piensa que no son tan importantes las caricias, trasládelo al ámbito personal. ¿Acaso no le gusta que le mimen, le besen, le acaricien? Sin duda tales gestos por parte de su pareja alimentan su autoestima, mientras afianzan la seguridad en usted mismo y en su relación. Podemos, pues, afirmar que es el ingrediente fundamental en una relación de pareja. Incluso para los más fríos, este tipo de contacto físico les resulta atractivo; por desgracia, uno de los resultados de la ausencia de caricias en la pareja es que alguno de los dos miembros, necesitándolas, termine por buscar fuera lo que no haya dentro, cayendo así en la experiencia de la conocida aventura.





