Ansiedad de separación

La ansiedad de separación puede ser definida como la preocupación excesiva que tiene una persona al separarse o ante la conciencia de la proximidad de una separación de alguien con quien está ligado sentimentalmente.
Existen algunas personas que podríamos calificar de inseguras que sienten la necesidad de tener siempre una pareja a su lado, pues la convivencia sin un compañero les puede resultar bastante difícil, desmotivante y hasta traumática. Naturalmente, este modo de entender la pareja resulta un tanto problemático, pues a menudo su inseguridad es motivo de asfixia en la pareja.
Detonantes para dar la voz de alarma ante la ansiedad de separación
Efectivamente, podemos identificar unas actitudes o patrones generales en este tipo de personas y por extensión en este tipo de parejas. Algunas de las características de este desorden son:
- Celos excesivos y el no permitir a la pareja tener contacto con ninguna otra persona.
- Limitación de la libertad de la pareja.
- Constante demanda de reconocimiento y confirmación de la pareja.
- Recriminación y sentimientos de culpabilidad inculcados en la pareja por la depresión sentida durante las separaciones momentáneas.
Las personas que sufren este síndrome de la ansiedad de separación tratan de mantener y retener a su pareja a su lado todo el tiempo y así conservar la relación, pero el resultado puede ser completamente opuesto ya que de esta manera, lo único que se logra es asfixiar a la pareja y hacer que él/ella quiera dar fin a la relación.
Algunas de las causas y síntomas de la ansiedad de separación
¿Por qué hay personas más inseguras que otras? La inseguridad está relacionada con la autoestima, y en ésta inciden multitud de patrones, incluidos los experimentados en la infancia. En general, podríamos aludir a un conjunto de factores biológicos, familiares y ambientales que afectan este trastorno. Naturalmente, también las experiencias del pasado crean esta ansiedad en muchas personas, que a partir de una vivencia concreta desarrollan un miedo casi patológico hacia el mundo de la pareja.
Respecto a los síntomas propios de este síndrome, podríamos citar: rechazo a dormir solo; dolores diversos (estómago, cabeza...); síntomas de pánico al separarse de la pareja; preocupación excesiva; dolores musculares derivados de la tensión acumulada; insomnio... Es muy importante comprender que puede abordar los síntomas para sentirse mejor, pero hasta que no enfrente la causa -la ansiedad derivada de la inseguridad-, no resolverá el problema.
El miedo a la soledad
Nunca es fácil separarse de alguien, pero hay cosas que no son eternas, por eso a pesar de esa tristeza y días de luto o meses que se guarden por esa persona que se ha separado de nosotros, ha de procurar ser un poco racional en estos casos, pensar en usted y su salud y saber que entrará en un estado de calma y que no va a quedarse sólo. Ese pánico a la soledad y de haber sido abandonado ha de verse desde un punto de vista por qué no, positivo, tal vez es porque necesite estar solo un tiempo para dedicarse a usted y mejorar en ciertos aspectos de su vida o tal vez porque algo bueno va a llegar.
No tema la separación, no es malo aunque sí doloroso, pero siempre se puede salir adelante, como con casi todas las cosas de la vida, sólo hay que poner calma en la mente y esfuerzo.





