Relaciones multiculturales
Relaciones multiculturales: sí a la diversidad
Conforme el fenómeno de la globalización ha dejado de ser un hecho exótico para convertirse en norma, las relaciones multiculturales se han transformado también en un tema presente en la calle, en periódicos, en internet, en televisión y en general en todo medio de difusión de información. Estas relaciones multiculturales han hecho que todos los seres humanos se comuniquen alrededor del mundo.

Encuentros de diferentes culturas, colores de piel y nacionalidades, es lo que vemos a diario en todo el mundo. Asimismo se dan las relaciones multiculturales porque el amor no entiende de nacionalidad ni color de piel.
Al menos un 9 por ciento de los matrimonios que se dan en España cada año son uniones en donde uno de los cónyuges es extranjero. Pero, ¿hasta qué punto la influencia de la cultura de la pareja extranjera es un problema para desarrollar una relación normal?
Relaciones multiculturales: cuanto más azúcar, más dulce
En algunas casos, puede suceder que una de las dos personas termina cediendo ante la cultura de su pareja, o, en el caso contrario, de alguna manera las costumbres logran equilibrarse en un hogar binacional. Sin embargo, cuando en la pareja existen hijos, lo frecuente es qu éstos terminen acogiendo la cultura del país donde residen más que la extranjera de uno de los padres.
Sin embargo, una mezcla de nacionalidades suele resultar bastante interesante, desde el primer contacto o la primera cita; compartir actividades, muchas de ellas, hasta el momento desconocidas por la otra persona; compartir formas de pensar y hasta gustos puede llegar a ampliar la visión que una persona tiene del mundo y hasta a cambiar sus propios gustos y hábitos.
Experimentar una relación de este tipo siempre será una experiencia enriquecedora pero hay que tener en cuenta que se debe contar con una mente abierta para poder aceptar y compartir todo eso que la otra pareja nos puede y querrá enseñar acerca de su propia cultura.

