Cuando mi hijo no quiere a mi pareja, ¿cómo lo soluciono?
Iniciar una relación donde alguno de los miembros de la pareja tiene hijos no es nada fácil, sobre todo porque aparecen los celos, comprensibles por lo demás, al tener que compartir tiempo y cariño, con un “intruso” que nunca antes habían visto. Tal vez este proceso de adaptación se torna más fácil cuando los hijos son pequeños, aquí podemos entender mejor la personalidad del niño y acomodarnos a él o viceversa. Pero ¿qué sucede cuando nuestra pareja tiene hijos mayores? Aquí la historía, sin duda, cambia totalmente. Nos enfrentamos con un ser adulto que no por esto, tiene sus ideas más claras, al contrario, está lleno de rabia y de dolor.La nueva pareja: no puede reemplazar al padre biológico
Cuando el hijo no lo acepta
Si su hijo no acepta su relación, usted no debe angustiarse ni mucho menos enfadarse con él, debe entender que este proceso es algo lento y el cariño llega pero con el tiempo. Hay casos de chicos que al principio se llevan muy bien con nuestra pareja y repentinamente se vuelven temerosos y ya no quieren nada más y comienzan con los berrinches, pataletas y las faltas de respeto como no saludar, no hablar, indiferencia y llanto. Todo esto es normal, así que no se preocupe y tenga paciencia, si el amor en su relación es fuerte sobrevivirá a esta etapa. Además, siempre es bueno pedir ayuda psicológica, ya que hay casos muy difíciles y sólo con la ayuda de un profesional pueden superar esta situación. No debe olvidar que su hijo ha vivido una etapa muy dura, que es la separación de sus padres, uno de los procesos más difíciles en la etapa del ser humano. Por lo mismo, al menos al comienzo de su relación, usted necesita dialogar con sus hijos y dejar pasar el tiempo, ya uqe deben de comprender su nuevo estado sentimental. Aunque hay muchos que no lo logran aceptar nunca, sí deben entender que ellos son una parte importante en nuestra vida, pero no nuestros dueños, que tenemos libertad de decidir con quién sí y con quién no estar. Y como seres adultos podemos también equivocarnos en nuestra elección y no por ello ser juzgados eternamente.
Redacción eDarling
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