Cuando mi hijo no quiere a mi pareja

Ganarse el amor y cariño de los hijos que no son nuestros es un gran tema, además de un gran reto. Hay que procurar hacerles entender que no venimos a robarles el espacio de su padre o madre ausente, y que sólo queremos ser pareja de sus progenitores y que también deseamos compartir con ellos de la manera más sana posible.
Iniciar una relación donde alguno de los miembros de la pareja tiene hijos no es nada fácil, sobre todo porque aparecen los celos, comprensibles por lo demás, al tener que compartir tiempo y cariño, con un “intruso” que nunca antes habían visto.
Tal vez este proceso de habituación se torna más fácil cuando los hijos son pequeños, aquí podemos entender mejor la personalidad del niño y acomodarnos a él o viceversa. Pero ¿qué sucede cuando nuestra pareja tiene hijos mayores? Aquí la historía, sin duda, cambia totalmente. Nos enfrentamos con un ser adulto que no por esto, tiene sus ideas más claras, al contrario, está lleno de rabia, de dolor y el duelo de la separación lo ha vivido de manera distina a la de un niño pequeño.
La nueva pareja no puede ser tutor de los hijos
Hay que ser cauto a la hora de empezar una relación donde hay hijos que no le aceptan. Tenga paciencia y sobre todo comprensión, si usted está realmente enamorado debe entender que esta nueva etapa no es fácil para los hijos de su pareja. Dele tiempo al tiempo y no intente asumir papeles que no le corresponden. Puede orientar y hablar con mucho respeto acerca de un tema que no le parece correcto, pero nada más, los limítes deben estar claros desde el principio. Padre y madre son sólo uno, usted no viene a reemplazar a nadie, esto no lo debe olvidar nunca.
¿Qué actitud debiera tomar su pareja en cuanto a este tema? Lo principal dejar claro que el amor a sus hijos no lo reemplazará a usted por ningún motivo. Los tiempos de rato libre deben ser bien distribuídos y aprovechados junto a los niños, la idea es que los chicos se sientan integrados y no dejados de lado en esta nueva etapa. Por lo menos al principio.
Muchas son las consultas que se hacen en cuanto a este tema, sencillamente aquí la compentencia no existe y es inútil emplear energías en tratar de ganarla, porque hay algo que se debe tener en claro, la madre o padre del niño jamás se tomará la molestia de elegir. El rey siempre será su hijo, como corresponde.
Usted debe tener en claro que hay que saber ponerse en cada sitio para así vivir con armonía y disfrutar de los momentos bellos con nuestro ser amado.
Cuando el hijo no lo acepta
Si su hijo no acepta su relación, usted no debe angustiarse ni mucho menos enfadarse con él, debe entender que este proceso es algo lento y el cariño llega pero con el tiempo. Hay casos de chicos que al principio entran muy bien con nuestra pareja y repentinamente se vuelven temerosos y ya no quieren nada más y comienzan con los berrinches, pataletas y las faltas de respeto como no saludar, no hablar, indiferencia, llanto. Todo esto es normal y tenga paciencia, si el amor en su relación es fuerte sobreivirá a esta etapa.
Siempre es bueno además pedir ayuda psicológica, ya que hay casos que se han vuelto difíciles y sólo con la ayuda de un profesional pueden superar esta situación. No debe olvidar que su hijo ha vivido una etapa muy dura, que es la separación de sus padres, uno de los procesos más difíciles en la etapa del ser humano.
Por lo mismo, al menos al comienzo de su relación, usted necesita de mucha comunicación con sus hijos y ya con el tiempo, tendrán que comprender y asumir su nuevo estado sentimental. Aunque hay muchos que no lo logran aceptar nunca, sí deben entender que ellos son una parte importante en nuestra vida, pero no nuestros dueños, que tenemos libertad de decidir con quién sí y con quién no estar. Y como seres adultos podemos también equivocarnos en nuestra elección y no por ello ser juzgados eternamente.





