Confianza en la amistad y en la relación de pareja

"La confianza es buena pero el control es mejor"
Algunas veces confiamos sólo en nosotros y muy poco en terceros. Sin embargo, en las relaciones interpersonales la confianza mutua es completamente necesaria. De esta manera es posible crear conexiones emocionales sinceras, ya sea con un amigo o una pareja, compartiendo secretos, alegrías y penas... con la confianza, es como realmente nos damos a conocer, además de representar una forma de manifestar amor.
Si queremos estar seguros de que esos detalles personales no se convierten en la "comidilla" de tus conocidos, la confianza en esa persona debe ser total. Es una reacción humana natural. Pero, ¿cuándo o cómo podemos estar seguros de que podemos confiar en los demás?
Tras una decepción, se reprime la confianza
Para aquellas personas que han sido decepcionados les será mucho más difícil y prolongado el poder entregar de nuevo su confianza. Sin embargo, existen excepciones a la regla, y se crea un conexión casi inmediata, debido a su apariencia, gestos o simplemente su intuición. Sin embargo, como le hemos mencionado, esto es más la excepción que confirma la regla.
Cuando una persona confía en otra, no espera sólo recibir un buen consejo sino también apoyo energético, y si llegase a sentirse traicionada, así sea de manera muy leve, la decepción se apoderará rápidamente de él/ella. La aceptación de dicho fracaso y la reconstrucción de la confianza no es tarea fácil, sin embargo todo ser humano no puede renunciar a ello, ya que es vital continuar viviendo en una sociedad. Forma parte de lo que llamamos una vida “normal” en términos sociales.
El riesgo de sufrir contínuamente decepciones es bastante alto, sin embargo, no por esto debemos cerrarnos totalmente a ello. Una relación, sea del tipo que sea, se basa en la confianza. Es la base que permite que se mantenga en el tiempo.





