Compañero de vida
Compañero de vida: compartir
En los momentos difíciles, tomando como base una relación ideal en la que sintamos estar junto a nuestro compañero de vida, todos los obstáculos, casi por definición, han de poder superarse; no sólo eso, además, la relación ha de salir fortalecida. Junto a la otra persona debemos poder visualizarnos en el futuro como una pareja feliz; si no logramos dicha visualización, probablemente esta persona no sea el amor de nuestra vida, pero si, por el contrario, podemos vernos junto a ella en el futuro, entonces aumentan las posibilidades de que la hayamos encontrado.
No resulta fácil hablar del compañero de vida, pues no todo el mundo ha tenido la suerte de encontrarlo. Aunque puede que tampoco todo el mundo esté preparado para ello, pues, dar y recibir no es tarea fácil.
Amor y lealtad ingredientes fundamentales en una relación
La comprensión, el amor, la paciencia, la lealtad, y el aprender a caminar juntos por la vida en los buenos y malos momentos, son factores fundamentales a la hora de mantener una buena relación. Esto, sin embargo, no es una tarea fácil, mucho menos en los tiempos que corren, caracterizados por la impaciencia, donde a la semana de casados y cuando las cosas comienzan a no funcionar, cada uno sigue su camino. Dónde quedó el sentarse a conversar sobre los problemas, a reconocer la situación para mejorarla y salir fortalecidos de la crisis sentimental. Ahora eso ya no importa. Todo es más rápido, ya que se piensa que es más fácil cortar por lo sano, y comenzar otra historia de amor, y mientras antes mejor.
Con todo, probablemente, estas relaciones frustradas caracterizadas por la ausencia de perseverancia e impaciencia, no eran relaciones propias de un compañerismo de vida. No podría serlo, cuando ha sido tan sencillo dar carpetazo; por un compañero de vida se lucha, casi siempre, hasta agotar todas las posiblidades.
Ese compañero de vida puede estar más cerca de lo que pensamos
Por lo mismo, por lo inusual del hecho, hablar del compañero de vida en los tiempos actuales es ya casi un tema del pasado. Con nostalgia, recordamos a nuestros abuelos cogidos de la mano hasta el final, en los momentos de tristeza y felicidad, en las buenas y en las malas. No hay nada mejor en la vida que encontrar una buena pareja, alguien que nos comprenda y nos enseñe a mirar la vida desde otro punto de vista, alguien que nos complemente, y a quién también nosotros podamos entregar cosas. La vida es así, dar y entregar para luego recibir, en todos los sentidos.
Lástima que los tiempos modernos sean tan competitivos, exigentes y fríos, y tan poco tolerantes, pues ello nos incita a actuar a la defensiva en contra de ser más entregados. Sin embargo, hay quien ha encontrado ese compañero: ahora sólo queda, pues, cuidarlo y aceptar que cada ser humano tiene cosas negativas y positivas. Así podrá decirle a sus nietos "yo sí tuve el mejor hombre o mujer a mi lado", "fue sin duda mi gran compañero de vida".
